Ciclistas Urbanos

CICLISTAS URBANOS

El uso de la bicicleta como medio de transporte en el ámbito urbano trasciende al origen, edad, condición social, económica y cultural de las personas que la utilizan. Entre otros factores, el caos circulatorio, los problemas medioambientales, la crisis económica… impulsan y generalizan su uso en las ciudades. Muchas personas, “empujadas” a su utilización en un primer momento, toman rápidamente conciencia de los múltiples beneficios que aporta: por ser una alternativa barata en sus desplazamientos, por ser un vehículo ecológico, por resultar más beneficioso para su salud… Afortunadamente, todas las urbes, grandes o pequeñas, cuentan cada vez con más ciclistas.

Esta selección de imágenes, realizadas en ciudades como Madrid, Sevilla, Barcelona, Gijón, Vitoria, San Sebastián, Bilbao… forma parte de un proyecto mucho más amplio que, además de reivindicar el uso de la bicicleta como un auténtico medio alternativo, pretende hacer una radiografía de nuestro tiempo en relación con la movilidad ciclista, retratando a un movimiento social y cultural protagonizado por un grupo, muy diverso y heterogéneo, de personas que han decidido relacionarse con sus entornos urbanos de una forma más próxima, más saludable, más silenciosa, más integrada y menos intrusiva.

La gran mayoría de las fotografías obedece a situaciones espontáneas, fortuitas, en las que apenas hay tiempo para la preparación. Salgo a la calle con mi bici, mi cámara, una sonrisa y mi capacidad de convicción (unos días más en forma que otros) para tratar de captar a los posibles modelos. Una vez que los abordo, dispongo de uno o dos minutos, como máximo, para presentarme y lograr mi objetivo: “Hola, ¿me disculpa un momento? Soy fotógrafo profesional, estoy trabajando en una colección de fotos sobre personas que se desplazan habitualmente en bicicleta por la ciudad. Me gustaría hacerle un retrato posando con su bici. Solo le voy a entretener unos pocos minutos. Si usted quiere, por supuesto…” Las caras de sorpresa no se hacen esperar: “Pero ¿aquí? ¿ahora? ¿por qué a mí?…” Afortunadamente, casi el 100% de las personas se prestan a posar. Algo que agradezco enormemente, a la vez que comprendo a los que, por uno u otro motivo, no están dispuestos a hacerlo.